Analizamos la estructura económica de productos, servicios, contratos o unidades de negocio para identificar qué factores explican la rentabilidad y dónde existen oportunidades de mejora. Problemas abordados: costos poco claros, márgenes inciertos, precios definidos “a ojo”, dificultad para presupuestar, desconocimiento de qué variables afectan el resultado.